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El detalle del cortaúñas que casi nadie usa como corresponde

Curiosidades · 2026-09-08
El detalle del cortaúñas que casi nadie usa como corresponde

Esa pieza plana que gira sobre la palanca no está ahí de adorno, y usarla bien cambia el resultado por completo.

Todos tenemos uno en el mismo cajón, junto a las llaves viejas y las pilas sueltas. El cortaúñas es un objeto tan común que nadie se detiene a mirarlo, y sin embargo tiene una pieza que la mayoría de las personas usa mal o directamente ignora durante toda su vida.

Se trata de la lima. Esa parte plana y rugosa que forma la palanca superior gira sobre su eje, y está pensada para pasarla por el borde de la uña después de cortar. Muchos la usan como simple palanca y nunca la giran, quedándose con un borde irregular que después engancha en la ropa.

El movimiento correcto también tiene su técnica. La lima se pasa en una sola dirección, no de ida y vuelta como si fuera una sierra. Ir y venir deja la uña con el borde deshilachado. Un movimiento suave, siempre hacia el mismo lado, deja una superficie pareja en pocos pases.

Sobre el corte en sí, la recomendación general es hacerlo en varios cortes chicos en vez de uno solo grande. Un corte único de lado a lado fuerza la uña y suele dejarla astillada. Dos o tres mordidas parciales siguiendo la curva dan un resultado mucho más limpio y prolijo.

Los cortaúñas vienen en dos formas por una razón práctica. Los de boca curva están pensados para las manos, porque siguen la forma natural de la uña. Los de boca recta son para los pies, donde conviene un corte más plano. Usar el equivocado es una de las causas más comunes de bordes molestos.

Hay un accesorio olvidado: el recipiente que atrapa los recortes. Muchos modelos vienen con una tapa o un compartimento que evita que las uñas salgan disparadas por toda la habitación. Si el tuyo no lo tiene, cortarse las uñas sobre una hoja de papel doblada resuelve el problema en la vida real.

El mantenimiento es mínimo pero existe. Un cortaúñas se desafila con los años y empieza a aplastar en vez de cortar. Limpiarlo cada tanto con un cepillo seco, secarlo bien si se mojó y evitar usarlo para cortar cosas que no son uñas alarga bastante su vida útil.

Es un objeto de dos piezas de metal que cuesta poco y que casi nadie reemplaza hasta que se rompe. Usarlo bien no requiere comprar nada mejor: alcanza con girar esa lima que estuvo ahí todo el tiempo y cortar de a poco en vez de todo de una vez.

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